Las mujeres son
esos seres vivos
que, desde que nacen,
buscan un marido.
Primero es el novio;
luego el casamiento
y al fin, lo que quieren,
es el testamento.
Por eso la viuda
es esa señora
que mata al marido
y se queda sola.
Y con la fortuna
del pobre difunto
que inocentemente
se fué al otro mundo.
Y así la viudita
se viste de negro
y acompaña al muerto
hasta el cementerio.
Después pasa el luto;
buscan otro esposo
y lo entierran, luego,
en el mismo foso.
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