martes, 20 de noviembre de 2007
Antes partía que doblá
dijo Magdalena; es cierto,
como buena malagueña
Magdalena con dos güevos.

Si aquí no dimite nadie,
así se lo mande el médico,
no iba a ser ella la prima
ni la primera en hacerlo.

No es que la mujer sea gafe;
que gafado está el proyecto
desde que su antecesor
-también Álvarez por cierto-

comenzase a socavar,
de las obras, los terrenos
y salía a socavón
cada cuatrocientos metros.

Así le digo: paisana,
aunque sea a cielo abierto
y te recuerde al Pp;
ponte el casco por lo menos.

Antes partía que doblá
como si fuese de acero;
dijo doña Magdalena
sin ser Indalecio Prieto.

Esto pasaba en España
el mes decimoprimero;
en el cuarto año triunfal
del mandato Zapatero.

La cosa viene de atrás
como dije en su momento
pero cada vez peor
y cuesta abajo sin frenos.

La polvareda del AVE
es el último suceso
sin que se pueda olvidar
lo pasado por pretérito.

El valle de Abdalajís
sabe algo de lo que cuento;
trocado en valle de lágrimas
por los túneles de acceso.

Siendo fuente natural
ya en los más remotos tiempos
donde tomaron las aguas
Ataulfo y Recaredo.

Y hasta la misma Egilona,
después de Rodrigo muerto,
desposada con un moro
allí pudo hallar consuelo.

Allí el agua le contaba
con su murmullo sereno
historias de enamorados
vividas en otros tiempos.

Allí la pálida Luna
remontando por los cerros
en forma de mecedora
le arrullaba en el silencio.

Allí los grillos cantaban
debajo del limpio cielo
y las aves con sus trinos
la convidaban al sueño.

Y allí lloró Magdalena
cuando supo del suceso
de los túneles del AVE
y de ver lo que había hecho.

Tags: humor poesia

Publicado por baricocha @ 13:21
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