miércoles, 19 de diciembre de 2007
-¿Quien no ha sentido alguna vez la tentancion de la carne? y no me refiero solo a buen chuleton de ternera o a un entrecot a la pimienta, ni tampoco a una pechuga o un muslo de pollo que son ave al fin y al cabo del mismo modo que lo es un bocadillo de mortadela...me refiero a la carne palpitante y tremula ceñida en las faldas estrechas -por no hablar de los pantalones ajustados- de las jovenes vuluptuosas que se contonean ritmicamente al andar dejando entrever por sus amplios escotes los turgentes senos que convidan lascivamente al sediento a apagar su sed en ellos...
¡Apartad la vista de de tales visiones, castigad vuestro cuerpo y vuestra alma hasta desfallecer antes que caer en la tentancion de la carne...!
En sus humedos labios, cual sierpe escondida entre hierba humeda, asoma su lengua viperina de hembra en celo...
¡Abominad de su languido susurro...no es mas que la tentancion hecha carne para mortificar al hombre y arrojarle a los abismos teluricos...!
Bajad a las cavernas del abismo antes de caer en sus brazos...de los abismos se puede subir pero jamas nadie escapo de sus redes...sus amplias caderas nos hablan de lujuria y gozo infinitos pero no es mas que un espejismo... ningun placer dura eternamente...

Tags: sermon lascivia sexo

Publicado por baricocha @ 23:08
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