Fuigggggggggg...parece claro que el fin ultimo de la existencia no puede ser, en ningun caso, el placer ni su búsqueda compulsiva -pues, junto con el dolor, es un medio para lograr o evitar, respectivamente, un bien superior como el de la perpetuacion de la especie, en el caso de la sexualidad, o la conservación del propio individuo- o, decia, la simple evitacion del dolor o el mal individual en cualquiera de sus posibles sentidos -como puedan ser el hambre, la sed o el sueño ademas del propio daño fisico-; ya que al no ser fines absolutos en si mismos y siendo este bien ultimo, por definición, la felicidad -que es la plenitud en todos los ordenes del ser- tampoco pueden dar justa cuenta, en ultima instancia y con total rotundidad, del sentido de la existencia como, por el contrario, sí ocurre en el caso de la felicidad; felicidad para cuya búsqueda y consecución, por lo visto, solo nos queda confiar en el vuelo de las mariposas, la poesia, la filosofia, las matemáticas, el arte, la ciencia, la trascendencia y, sobre todo, en los colores de nuestro equipo: ¡Malaga, Malaga, ra, ra, ra...!